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Son animales solitarios por naturaleza, a excepción de la época de reproducción, sin embargo cuando se encuentran con otro de su especie realizan un reconocimiento olfativo, algunos sonidos para marcar su territorio y se dan pequeños mordiscos.
El acicalamiento lo realizan rascando sus púas con sus patas y lamiendo su vientre.
En estado silvestre los Erizos hibernan o estivan (según su especie) bien protegidos en sus madrigueras, las que cavan y cubren con una capa de hojas secas, lo cual les brinda calor y camuflaje. En este periodo sus funciones corporales disminuyen considerablemente, permitiéndoles sobrevivir hasta seis meses sin comida. Durante la hibernación su corazón reduce su funcionamiento desde 180 a 8 latidos por minuto, su respiración se reduce de 40 a 50 veces por minuto a solo 3 o 4. Su temperatura corporal disminuye desde 36 a 5 grados, pero siempre se mantiene por sobre la temperatura ambiente. Durante el proceso de hibernación un Erizo de tierra puede llegar a perder entre el 20% y 40% de su peso corporal, por este motivo que no es conveniente que los Erizos domésticos pasen por este proceso, ya que su alimentación no los prepara para el gasto energético que requiere hibernar.
Son caminadores por excelencia, pueden llegar a recorrer un cuarto de kilométros en una sola noche, además de su habilidad extraordinaria para escalar y de ser de excelentes nadadores.
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